Casino Royal
Después de una noche de oleaje y vómitos descontrolados por parte de algunos viajeros llegamos a Villefranche sur Mer, una población a unos 60 o 70 kilometros de Mónaco, no atracamos por que su puerto era muy pequeño, así que tuvimos que desembarcar en lanchas; es un pueblo bastante tranquilo, muy mediterraneo, con mucho encanto, si tuviera dinero para permitirmelo me montaría allí una residencia de verano, cuando quisiera ir de compras o de marcha iría a Mónaco pero para descansar me iría allí.
Monaco en cambio era un gran contraste: una urbe bastante grande, con mucho movimiento y de una opulencia brutal, se podían ver bastantes Ferraris, Porsches, Bentleys, Rolls Royce... y tiendas de articulos de lujo al alcance de pocos, aparte de los espectaculares casinos; se que voy a quedar muy repelente con lo que voy a decir ahora, pero parecía la típica ciudad que puede ayudarte a cumplir todos tus sueños o a destruirlos todos de un plumazo, una ciudad donde se derrochan y ganan fortunas con una facilidad pasmosa... un ritmo de vida trepidante, sin duda, yo personalmente prefiero un ritmo mucho más tranquilo.













0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada